miércoles, 7 de diciembre de 2016

Los blancos se juegan una buena parte de su porvenir en Champions League

La vida prosigue para el Real Madrid tras el empate en el Camp Nou y todas y cada una de las resacas siguientes al tanto salvador de Sergio Ramos. Este miércoles siete de diciembre los blancos se juegan una buena parte de su porvenir en Champions League y ya antes de viajar a el país nipón para el Mundialito no deben confiarse para sostener esa cómoda renta en Liga.

El Real Madrid está clasificado de forma matemática para octavos de Champions League, mas si desea ser primero de conjunto y jugar la vuelta de la primera eliminatoria en casa, debe ganar sí o bien sí a un peligroso contrincante como el Borussia de Dortmund.

Al equipo alemán le vale con sacar un empate para liderar el conjunto y si bien muchos contrincantes de entidad como Manchester City e inclusive Bayern de Múnich pueden ser segundos, no se conciben unos octavos sin que los de Zidane jueguen la vuelta en el Bernabéu para posibles remontadas, o bien a fin de que el bombo les sonría en el próximo sorteo.

Apenas sin reposo, el sábado diez de diciembre el Deportivo de A Coruña visita el Bernabéu. A priori, un partido accesible frente a un contrincante accesible si bien siempre y en todo momento incómodo y peligroso por su historia reciente. El punto sumado en el Camp Nou podría no servir de nada si el Real no despide el año dos mil dieciseis con la máxima renta posible sobre F.C. Barcelona y Atlético.